Maestro

Silvestre Ataucusi Flores

Retablo Ayacuchano Tradicional y Testimonial

Historia y Legado

Silvestre Ataucusi Flores es uno de los maestros contemporáneos más reconocidos del retablo ayacuchano. Nació el 1 de enero de 1971 en San Luis de Picha, distrito de Vinchos, Ayacucho, y su historia se encuentra profundamente marcada por la vida rural, la memoria de su comunidad y las transformaciones sociales que vivió durante su infancia.

A los 12 años, debido a la violencia política y al conflicto armado interno que afectaron su lugar de origen, migró a la ciudad de Huamanga. Allí llegó al tradicional Barrio de Santa Ana, donde ingresó como aprendiz al taller del Gran Maestro Florentino Jiménez Toma. Bajo su enseñanza encontró no solo un oficio, sino también un lenguaje capaz de expresar recuerdos, experiencias y la realidad de su tierra.

Con los años, desarrolló una propuesta propia dentro de la tradición retablista. Su obra conserva técnicas heredadas, como el modelado manual de figuras con una pasta a base de papa y yeso, trabajada cuidadosamente con pequeñas espátulas y posteriormente pintada a mano. A esta base tradicional incorporó una estética personal, reconocible por la ornamentación exterior con flores en altorrelieve y acabados envejecidos de gran delicadeza.

Sus retablos abarcan escenas religiosas, costumbristas y festividades andinas, pero también episodios vinculados con la historia reciente del Perú y temas de contenido social. Esta capacidad de ampliar el lenguaje del retablo le ha permitido convertirlo en un medio de memoria y reflexión, manteniendo al mismo tiempo el vínculo con la imaginería popular ayacuchana.

Su compromiso con la continuidad del oficio se expresa también en la Casa del Retablo, espacio que dirige junto a su esposa y sus hijos Johan y Jhon. Concebida como un lugar de investigación, conservación y enseñanza, la Casa del Retablo fortalece la transmisión familiar y contribuye a que nuevas generaciones conozcan y aprendan esta tradición.

A lo largo de su trayectoria ha recibido importantes reconocimientos. En 2012, el Congreso de la República le otorgó la Medalla Joaquín López Antay; en 2015 obtuvo el primer lugar en el Premio Nacional “Presidente de la República” dentro del Concurso Nacional de Plata del Perú. También ha sido reconocido como Embajador de la Marca Ayacucho y fue encargado de elaborar retablos conmemorativos vinculados al Bicentenario de la Batalla de Ayacucho.

La obra de Silvestre Ataucusi Flores representa una forma viva de entender el retablo ayacuchano: como tradición, memoria, testimonio y creación. En sus manos, este arte conserva sus raíces históricas mientras encuentra nuevas formas de narrar la identidad, las experiencias y la sensibilidad de Ayacucho.

Obras Destacadas

Una selección de las piezas más representativas de Silvestre Ataucusi Flores.